Los números de Samir Nasri en el Sevilla dicen que ha jugado 30 partidos y ha anotado 3 goles, todos ellos entre los meses de septiembre y octubre. Por aquel entonces el equipo de Jorge Sampaoli maravillaba como una máquina perfectamente engrasada en la que el galo brillaba con luz propia.

Fue el otoño sin duda su mejor época, y todos los analistas coincidían en que había sido el galo una gran apuesta de Monchi y del entrenador argentino. Llegó cedido desde el Manchester City, donde su luz se había ido apagando por la irregularidad en su juego y por otros episodios extradeportivos.

Pero esa ilusión que generó al principio en el cuadro hispalense, esa calidad que hacía pensar en una futura compra por parte de la entidad sevillista, se fue apagando. Hasta que llegó el punto de inflexión con su expulsión en Liga de Campeones en casa del Leicester City, cuando los andaluces cayeron eliminados.

Desde entonces apenas participó en 5 partidos más, y ahora busca una salida digna porque tampoco entra en los planes de Pep Guardiola para la campaña que viene. Una metamorfosis indeseada que puede haber sido clave en su futuro para este verano. De momento, Fichajes.com ya ha adelantado que cuenta con una oferta desde China.