El Real Madrid está dispuesto a jugar con la paciencia de Chelsea y Tottenham. Según explica el diario The Sun, el próximo verano, los blancos plantearan a ambos clubes ofertas de unos 50 millones de libras (alrededor de 56 M€) por Eden Hazard y Christian Eriksen, respectivamente.

Aunque saben que dicha cantidad se queda a años luz de lo que vienen exigiendo sus directivas, los merengues quieren valorar con estas propuestas la reacción de unas entidades que, en caso de no poder ampliar los contratos de sus jugadores, se arriesgan a perderlos justo un año después sin recibir contraprestación alguna.

En Concha Espina asumen que estos primeros acercamientos resultarán infructuosos, pero confían en que sirvan para hacer ver a los dirigentes de uno y otro club que si los futbolistas no quieren estirar su vínculo, negociar con ellos puede ser una buena oportunidad de negocio para todas las partes.

El rotativo añade que el creciente interés en el danés Eriksen tiene que ver con la necesidad de localizar un relevo de garantías para Luka Modric, futbolista que va camino de los 34 años y que además se ha convertido en uno de los grandes objetivos del Inter de Milán. A Hazard por su parte, el diario cuelga el rol de heredero de Cristiano Ronaldo, jugador para el que los de Chamartín aún no han encontrado un recambio en lo que llevamos de temporada.