Carles Aleñá atraviesa un momento delicado. Aunque fue titular en el primer partido de Liga, ante el Athletic Club, el centrocampista no ha vuelto a pisar un terreno de juego desde entonces, circunstancia que ha sorprendido incluso al propio técnico del FC Barcelona, el cacereño Ernesto Valverde. «No está jugando tanto como pensaba. Se merece tener más minutos porque lo da todo en los entrenamientos. Su actitud es muy buena, pero hay mucha competencia en esa posición», reconoció.

Su delicado panorama no ha pasado desapercibido para la directiva. De hecho, en una entrevista que acaba de conceder a Onda Cero, el director del fútbol formativo de la entidad, Patrick Kluivert, ha reconocido que lo mejor para todos sería que el futbolista se marchase cedido a un conjunto en el que pueda acumular más minutos. «No sería malo que coja minutos y experiencia y sea mejor jugador», aseveró.

Más o menos ese mismo mensaje es el que el holandés ha enviado a otro jugador que, pese a su enorme talento, no termina de encontrar la fórmula de acceder al primer equipo, el joven Riqui Puig. «Jugadores como Aleñá o Riqui Puig tienen que mirar por su futuro y hacer lo mejor para ellos y para el club», advirtió el directivo. Actualmente, el futbolista de Matadepera actúa con el filial azulgrana en una categoría, Segunda B, en la que está siendo objeto de marcajes muy férreos.

Durante su conversación con la emisora, Kluivert también tuvo tiempo para dar algunas pinceladas sobre el sistema que emplea el Barça para reclutar nuevos talentos. «Primero van los ojeadores y se le pide permiso a sus padres para hacer varias pruebas. Si el niño destaca, ahí es cuando comienza el trámite. Si viene alguien de fuera debe ser mejor de lo que ya tenemos para quedarse (...) Normalmente cuando un niño está en la Masía no quiere marcharse porque está en el mejor equipo del mundo», explicó.