Salvo sorpresa mayúscula, el Girona se unirá a Rayo Vallecano y Huesca en el duro abismo de la Segunda División. Los pupilos de Eusebio Sacristán, que estuvieron en la primera mitad de la campaña coqueteando con los puestos europeos, se han visto inmersos en una crisis de resultados que han condenado su destino. Sin duda, jugadores de la talla de Stuani, Portu, ’Choco’ Lozano, Granell, Pedro Porro, Borja García o Bono suscitarán el interés de varios equipos del panorama nacional.

Por lo que respecta al Rayo, hay que reconocer que el cuadro madrileño ha sido demasiado irregular durante la campaña 2018-2019. Sufrió una serie de resultados muy negativos que provocaron que los franjirrojos se hundieran en la clasificación de LaLiga Santander, si bien es cierto que hubo un momento en el que la afición vallecana soñó con la permanencia de los suyos. Paco Jémez, relevo de Míchel en el banquillo, quiere liderar el proyecto madrileño en la categoría de plata, pero tiene que ser consciente de la dificultad de retener a futbolistas del nivel de Álex Moreno, Medrán, Kakuta, Pozo, Trejo, Embarba, Mario Suárez (que acaba contrato), Álvaro García, Dimitrievski y, sobre todo, a su estrella Raúl de Tomás (cedido por el Real Madrid).

El tercero en discordia ha sido el Huesca, un conjunto que comenzó de forma realmente negativa su andadura en Primera, pero que fue mejorando notablemente con el transcurso de las jornadas y que, en determinadas fases de la competición, hizo alarde de un nivel que se correspondía con creces a lo que había demostrado el pasado curso en Segunda. Pese a ello, será complicado mantener a profesionales como Santamaría, Moi Gómez (cedido por el Sporting de Gijón), Álex Gallar, ’Cucho’ Hernández, ’Chimy’ Ávila (cedido por San Lorenzo) o Enric Gallego.

El Girona es el único de los tres que todavía tiene opciones de permanecer en Primera, si bien es cierto que se antoja bastante complicado por tener una diferencia de goles en contra de seis goles con el Celta de Vigo. Los celestes reciben en Balaídos al Rayo Vallecano, mientras que los catalanes tendrán que desplazarse a Vitoria para medirse en Mendizorroza al siempre correoso Deportivo Alavés.