Atlético de Madrid 1-1 Valencia

Era sin duda alguna uno de los grandes partidos de la jornada en la Liga, pues hablamos de dos escuadras que están jugando en la Liga de Campeones y que de hecho tienen en apenas pocos días importantes compromisos europeos. Pero hoy tocaba la competición doméstica, en el segundo partido de este sábado que medía a Atlético de Madrid y Valencia. Dos clubes que durante el verano estuvieron a punto de cerrar el traspaso de Rodrigo Moreno, que curiosamente hoy no podía jugar por lesión. Clubes en dinámicas no del todo buenas, pues los rojiblancos llegaban con una importante sequía goleadora que por otro lado habían mitigado exhibiendo una gran solidez defensiva que viene siendo habitual en la etapa de Diego Simeone. En cuanto al equipo de Albert Celades, aún tenía que encontrar el rumbo tras sus altibajos durante el pasado mes.

Al calor del Metropolitano, el combinado madrileño es sin duda mucho más temible y no tiene reparos en llevar más peso del juego ofensivo. Eso sí en una primera parte trabajada, donde ambos equipos tuvieron ocasiones alternas al inicio, los locales acabaron imponiendo su estilo pero no supieron concretar muchas de sus ocasiones. Diego Costa, Álvaro Morata, Saúl y Joao Felix dispusieron de oportunidades interesantes, que o bien desbarataba Jasper Cillessen o se marchaban fuera por poco. Continuaba esa tónica de falta de pegada que los colchoneros han exhibido este curso, pero encontrarían al fin el gol por medio de un inocente penalti que cometió Denis Cheryshev por manos. El VAR lo dio y colocó Diego Costa con ventaja a los suyos (36’) poco antes del descanso, para redondear una primera parte en la que su equipo mandó de principio a fin. Acosaron la meta del portero holandés durante más tiempo, ante un Valencia que era incapaz de encontrar un hio de continuidad en su juego durante varios minutos seguidos. Se premiaba sin duda así una apuesta ofensiva y valiente del Cholo desde su alineación.

Cholismo en estado puro

Una ventaja mínima pero justa por lo visto en la primera parte, en la que el Atlético de Madrid, seguramente con más ganas que con buen juego constante, buscó más la meta rival. Pero con el botín ya logrado y la ventaja conseguida, el cuadro rojiblanco sacó de nuevo su repertorio más conservador. A la espera de una jugada con la que sentenciar el partido, que desde luego ocasiones tuvieron los locales. Cabe destacar especialmente a Joao Felix en ese rol que antes desempeñaba Antoine Griezmann, ya que antes de la lesión el portugués estuvo rindiendo a un gran nivel. Hoy más sacrificado en banda derecha por el planteamiento, no fue sustituido por Diego Simeone como venía siendo habitual, ya que Álvaro Morata sería el sacrificado, Pero la mala fortuna se cebó con este jugador, que se perdía los últimos diez minutos por una lesión que tiene mala pinta por cómo se dobló su futuro. Hasta entonces, eso sí, el Valencia llevó la iniciativa de forma más constante en toda la segunda parte y gozó de varias ocasiones claras.

La mejor era de Denis Cheryshev, al poco de reanudarse el partido, que mandó un balón al larguero con un remate sensacional. No era el día del ruso, sin duda alguna. De la parte visitante también cabe destacar a un Maxi Gómez al que costará mucho sacar de su puesto de titular en la delantera, pues además de venir en racha goleadora el uruguayo ofrece todo tipo de soluciones ofensivas a esta escuadra de Albert Celades. Aunque fue tras la lesión del luso cuando los visitantes encontraron al fin la manera de perforar la meta rival, en este caso por medio de Dani Parejo. Una falta magistralmente lanzada por el capitán sorprendía a Jan Oblak, que no terminó de reaccionar a tiempo ante este gran lanzamiento y acababa encajando un empate que dejaba al Valencia con el partido con otro panorama. Porque los colchoneros estaban ya con 10 al haber perdido a Joao Felix por lesión una vez que Simeone agotó los cambios. Poco después el meta esloveno se redimía de su error con un paradón que evitaba el 1-2, antes de que el partido volviera a cambiar.

Porque en el descuento, una entrada muy dura e imprudente de Kang-In Lee lo mandaba a la ducha antes de tiempo, ya que el árbitro consideró que era merecedora de tarjeta roja tras consultar el VAR. Al mismo tiempo, Francis Coquelin se lesionaba y, aunque acabó el partido lo hizo en condiciones pésimas, dejando a su equipo casi en inferioridad cuando minutos antes estaba en superioridad y buscando la victoria con ahínco.