Atlético de Madrid 3 – 1 Espanyol

Diego Pablo Simeone se decantaba de inicio en el Atlético de Madrid por Saúl Ñíguez de lateral zurdo, además de contar en el XI titular con Héctor Herrera y Vitolo Machín. El ex de Las Palmas y Sevilla fue el más activo durante los 45 minutos inaugurales, pero no estuvo acertado de cara a portería, también con motivo del buen hacer en defensa del Espanyol y de la seguridad bajo palos de Diego López. Kieran Trippier, uno de los mejores fichajes de la campaña, continuaba dando claras muestras de su profundidad por el costado diestro.

Facundo Ferreryra, ariete del equipo blanquiazul, se mostraba renqueante en los compases iniciales de la contienda, pero sería Edinaldo Gomes Pereira, más conocido como Naldo, el que debería salir del césped para ceder su lugar en el campo a Dídac Vilà. Previamente, Álvaro Morata dispuso de una oportunidad de oro, casi la mejor del primer acto, en un mano a mano con Diego López, pero fue incapaz de batir al que fuera arquero de Real Madrid, Villarreal o Sevilla con su definición.

Wu Lei dispondría de una gran ocasión para las tropas de Pablo Machín, como réplica a la anterior internada de Morata, aunque no fue capaz de superar a un muro esloveno llamado Jan Oblak. Thomas Partey, que se marcó una diana en propia meta en el BayArena, pudo inaugurar el electrónico, previo envío de Trippier, pero tampoco acabó en buen puerto la jugada. Avisó Ferreyra, totalmente recuperado, aunque sería Sergi Darder el que enmudecería a la parroquia local en el Wanda Metropolitano con un disparo cruzado desde la frontal del área (0 – 1).

Sin embargo, el Atleti sería capaz de reaccionar casi de inmediato, justo antes del descanso, si bien es cierto que la acción tuvo que ser corroborada por Jesús Gil Manzano, de infausto recuerdo para los rojiblancos, tras consultar el VAR. Una jugada individual de Morata, que puso un envío envenenado que se colaba en el fondo de las mallas de la meta de Diego López, sería empujado a la red por parte de Correa con un testarazo al elevarse por encima de la retaguardia perica (1 – 1).

Según datos de la Cadena COPE, un total de 53.069 espectadores se dieron cita en la tarde de este domingo 10 de noviembre en el Metropolitano. Salió el Atlético de Madrid decidido a decantar la balanza a su favor, por medio de una gran actividad de Trippier y Morata, fundamentalmente. Gil Manzano tuvo que consultar el VAR por una posible pena máxima de David López sobre Felipe Monteiro, aunque acabó dictaminando falta del ex del Oporto sobre el defensor del Espanyol.

Tendría que ser Morata, quien continúa de dulce, el que firmara la remontada para subir el 2 – 1 al luminoso haciendo gala de una de las virtudes del ’9’ colchonero: salir escopetado al contragolpe. Era la sexta diana en 6 encuentros de Álvaro, que se abrazó con rabia y euforia a un Diego Costa que, posteriormente, le reemplazaría en el césped. Al igual que Thomas Lemar ocuparía el lugar de un Vitolo que se marcharía ovacionado de su fortín. El Espanyol empataría momentáneamente el duelo, pero el tanto fue invalidado por falta de David López, por lo que los locales sentenciarían el compromiso en el tiempo añadido con un nuevo tanto a la contra, en este caso del capitán general Koke Resurrección (3 – 1).