Eibar 0 – 4 Real Madrid

El Real Madrid llegaba a Ipurua con el objetivo de firmar una victoria que le situase, al menos hasta la disputa del encuentro entre FC Barcelona y Celta de Vigo, en lo más alto de la tabla de LaLiga Santander. Ferland Mendy, titular en detrimento de un lesionado Marcelo, lo intentaba al poco de arrancar la contienda, pero su golpeo se marchó muy desviado. Poco después, probaría fortuna su compatriota Karim Benzema, aunque se encontraba en posición antirreglamentaria. El lateral zurdo, procedente del Olympique de Lyon, tuvo un duro encontronazo con Gonzalo Escalante, aunque, por fortuna, ambos pudieron seguir en el campo.

Benzema comenzaba a afinar puntería, si bien es cierto que Marko Dmitrović realizó una gran intervención a bocajarro. Nada podría hacer el cancerbero del cuadro armero, previa parada realmente meritoria, para impedir que el ’9’ del Real Madrid pusiese por delante a los suyos (0 – 1) al cuarto de hora de juego. Una diferencia que, instantes más tarde, ampliaría Sergio Ramos desde el punto fatídico con la sangre fría que caracteriza al de Camas en esta faceta (0 – 2).

De hecho, el Real Madrid establecería el 0 – 3 antes de alcanzar la media hora de encuentro, dado que el colegiado decretó un nuevo penalti que, en esta ocasión, sería convertido por Benzema para firmar otro doblete en su cuenta particular. A partir de ese preciso instante, con los hombres de Zinedine Zidane preparados para recoger los muebles, el Eibar dio un paso al frente con el firme propósito de maquillar el resultado. Takashi Inui lo intentó en una doble ocasión, pero Dani Carvajal y la falta de puntería impidieron que batiera a Thibaut Courtois.

Más clara sería la oportunidad que tuvo Escalante para superar al belga, aunque el que fuera cancerbero de Atlético de Madrid o Chelsea tapó mucho espacio para impedir la diana de las tropas de José Luis Mendilibar. También gozaría de una ocasión interesante Sergi Enrich, aunque no fue capaz de encontrar portería para desesperación de una parroquia local que estaba sufriendo un aguacero tanto climatológico como deportivo merced a un gran papel de los blancos.

Los armeros reclamaron mano en el interior del área al poco de arrancar la segunda mitad de la batalla, en concreto de Carvajal, pero no lo entendió así el árbitro. Escalante tendría otra magnífica oportunidad para darle algo de vida a los de azul y grana en el envite, aunque no tenía su día en lo que hacía alusión a la definición de cara a portería. Todo lo contrario que el Real Madrid, por lo que Zidane respiraba tranquilo, pese a dejar en el banquillo a Rodrygo tras su triplete en Champions frente al Galatasaray en el Santiago Bernabéu.

Después de dejar ciertas dudas en Concha Espina ante el Real Betis, el Real Madrid las disipó por completo contra el cuadro turco en el Viejo Continente. Unas vibraciones positivas que se han constatado en Ipurua, firmando otra goleada con la que significaría la primera diana de Fede Valverde con la elástica merengue (0 – 4). Y poco más daría de sí el compromiso, ya que el Eibar pretendería recortar diferencias en el luminoso, pero los pupilos de Zidane darían un auténtico golpe sobre la mesa para auparse, momentáneamente, al liderato de LaLiga.