Real Madrid 4 - 2 Granada

Regresaba el Real Madrid al Santiago Bernabéu. Lo hacía apenas cuatro días después del sorprendente empate ante el Brujas en Liga de Campeones (2-2). Con una clara diametralmente opuesta en Liga, la escuadra de Zinedine Zidane recibía a un Granada que había arrancado la temporada como un disparo y amenazaba el liderazgo de la tabla que actualmente ocupan los blancos.

Se presentaba el choque como una oportunidad para que los blancos olvidaran lo antes posible lo sucedido antes los belgas y marcharse al parón de selecciones con una sonrisa en los labios. Después vendrán Real Mallorca y FC Barcelona y Galatasaray en Liga de Campeones. Conscientes de la importancia del choque, los locales salieron con el cuchillo entre los dientes y la clara intención de pasar la menor cantidad de apuros posibles.

El Real Madrid marca primero

No tardó el panorama en aclararse para el Real Madrid. Apenas habían transcurrido dos minutos de partido cuando una excepcional arrancada de Gareth Bale acababa con una excepcional asistencia del gales con el exterior de su pie izquierdo que Karim Benzema alojaba con calidad en el fondo de la portería. El tanto del francés fue el inicio de una serie de ataques con peligro que acabaron con ocasiones interesantes para Dani Carvajal (minuto 10), Karim Benzema (13) y Fede Valverde (15). El Real Madrid estaba fluido con el balón en los pies y dominaba el choque ante un Granada que se mostraba netamente superado por los blancos. Dani Carvajal erraba en un claro mano a mano con Rui Silva en el minuto 26 después de una buena jugada colectiva del equipo. El guardameta portugués mantenía a flote a los suyos y confirmaba todo lo bueno que viene ofreciendo a lo largo de la presente temporada.

En el minuto 33 Luka Modric entraba en el terreno de juego para relevar a Toni Kroos. Con todos los minutos de la temporada sobre el césped a excepción de la recta final del choque ante el Villarreal (abandonó el césped en el 80), el germano se marchaba con molestias físicas. El partido bajaba de revoluciones y pese a que los blancos seguían siendo mejores la velocidad del juego no era la misma. Y cuando todos esperaban que el árbitro decretara al camino a vestuarios, apareció Eden Hazard. Un inconmensurable Fede Valverde que se está ganando un sitio en la titularidad a pasos agigantados protagonizaba una jugada de garra y calidad avanzando desde el centro del campo antes de que el balón acabara en los pies del futbolista belga, que finalizó con calidad por medio de una vaselina sobre Rui Silva. Aunque ha tenido que esperar 403 minutos para marcar su primer gol en partido oficial con los blancos, no cabe duda que el extremo ha acabado con la racha por todo lo alto.

Segunda parte sin historia

La segunda mitad siguió por los mismos derroteros que la recta final de la primera. El Real Madrid controlaba el partido pero la velocidad del juego no era la misma que en la primera media hora. Sin embargo, a los locales les sobraba ante un Granada que básicamente se centraba en enmarañar el juego y donde Roberto Soldado se mostraba especialmente pasado de vueltas. La mejor acción de esta segunda mitad fue en el minuto 62. Fede Valverde robaba el enésimo balón en campo contrario y lo conducía a la perfección hasta que llegaba a los pies de Luka Modric. Pese a encontrarse fuera del área el croata no lo dudaba ni un instante y lanzaba una auténtica bomba que se alojaba en la portería nazarí (3-0). Parecía que el choque estaba resuelto y los aficionados vivirían una tarde tranquilo.

Nada más lejos de la realidad. Alphonse Areola se encargó de darle vida al Granada en dos jugadas. El guardameta francés protagonizaba primero una pifia espectacular en el 67 en la que acababa haciendo penalti sobre Carlos Fernández después de no saber qué hacer con el esférico y ver como el atacante se adelantaba. Machís transformaba la pena máxima y ponía el 3-1 en el marcador. El galo volvía a fallar en el 75 y era incapaz de atrapar un balón cruzado dentro del área que acababa rematando Germán y Raphaël Varane sacaba bajo los palos un balón que acababa en córner. Precisamente del lanzamiento de este saque de esquina nació el 3-2. Fue Domingos Duarte el que apretaba el choque con un remate de cabeza. Quedaban doce minutos por delante y volvían los fantasmas al Santiago Bernabéu.

Pese a que Alphone Areola zozobraba cda vez que el balón se acercaba por el área el Granada no volvió a disfrutar de oportunidades. El Real Madrid había vuelto a poner intensidad al juego y los visitantes notaban el cansancio acumulado. De hecho, fueron precisamente los de Zidane los que disfrutaron de un par de oportunidades (Karim Benzema en el 85, Isco en el 87) antes que James Rodríguez anotara el 4-2 definitivo sobre la bocina. Ya no hubo tiempo para más.