El FC Barcelona continúa evidenciando claras muestras de no tener una idea fija desde hace tiempo. Es cierto que Luis Enrique le dio una vuelta al estilo instaurado por Johan Cruyff, recuperado por Frank Rijkaard, perfeccionado por Pep Guardiola, mantenido por el sempiterno Tito Vilanova (con sus matices en el juego) y modificado por completo por Gerardo ’Tata’ Martino.

A duras penas, incluyendo la etapa del técnico argentino, quien se fue de vacío de la Ciudad Condal, pese a disputar la final de la Copa del Rey y pelear LaLiga hasta el último instante con el Atlético de Madrid, el Barça tenía medianamente claro a lo que jugaba y quería jugar. No obstante, sin ánimo de menospreciar el mérito de Ernesto Valverde en el campeonato doméstico, sin pasar por alto el torneo copero, el ’Txingurri’ no ha terminado de adaptarse al ADN culé.

Cierto es que varios jugadores de los que han pasado por el Camp Nou durante los últimos años con la elástica azulgrana, sin ánimo de ofender, no se caracterizaban por disponer de un majestuoso trato del esférico. Además, Valverde tuvo que afrontar la controvertida salida de Neymar al PSG en agosto de 2017, a lo que se debe añadir la dolorosa derrota contra el rodillo que fue el Real Madrid en la Supercopa de España en el arranque de la campaña 2017-2018 (1– 3 y 2 – 0).

El proyecto de Valverde, poco vistoso, pero efectivo, especialmente en nuestro país, se sostiene en 2 pilares esenciales: Marc-André ter Stegen y Lionel Messi. El germano es un auténtico titán bajo palos, siendo una de las razones fundamentales a la que se aferra el FC Barcelona para avanzar a los octavos de final de la presente edición de la Liga de Campeones. De no ser por su cancerbero, que dio 2 auténticas exhibiciones en Dortmund y Praga, sin olvidar alguna que otra meritoria intervención frente al Inter de Milán, quizá los culés tendrían que estar pensando en la Europa League.

Y qué decir del rosarino, el futbolista que comparte con Cristiano Ronaldo el logro de haber conquistado 5 Balones de Oro, galardón al que volverán a optar este año. Sus registros de goles, asistencias, ocasiones generadas, faltas provocadas y su incidencia en el juego, sobre todo en las parcelas calientes del campo, configuran un tesoro poco aprovechado por el Barça, sobre todo en el Viejo Continente. Con Ter Stegen y Messi en el césped, citando a Rubén Martín, periodista de la Cadena COPE, está claro que «van a pasar cositas». Los de azul y grana tienen una enorme dependencia hacia su portero y su estrella, ¿serán capaces de guiar a los suyos una vez más hacia la senda del éxito?