John Stones se ha caído de la agenda del FC Barcelona. Ésa es, al menos, la sensación que se desprende de varias informaciones que hoy circulan por la prensa de las islas y en las que se asegura que el zaguero está dispuesto a comprometerse con otro grande de Europa, el Manchester City.

Aunque su agente, Paul Martin, se desplazó la pasada semana hasta tierras catalanas para, según relata Sport, reunirse con dirigentes del combinado culé, el representante regresó a Inglaterra con la sensación de que los blaugranas no iban a poder ser capaces de alcanzar, en ningún caso, la suculenta oferta que ya les habían hecho llegar los skyblues.

Eso sí, para poder cerrar definitivamente el fichaje del zaguero, los del Etihad Stadium tendrán aún que derribar la resistencia del Everton, conjunto que no hace mucho le transmitió al futbolista su intención de bloquear cualquier tipo de negociación y de forzarle a permanecer en Goodison Park durante al menos una temporada más.

Con la contratación de Stones y la también anhelada del galo Aymeric Laporte (Athletic Club), el nuevo técnico de los citizens, el catalán Pep Guardiola, pretende dar un nuevo impulso a una parcela defensiva que durante la presente temporada ha ofrecido un rendimiento muy por debajo del esperado (encajó 41 goles en 38 jornadas de Premier League).