Que el Real Madrid busca un nuevo centrocampista con el que apuntalar su plantilla de la próxima temporada es un secreto a voces desde hace tiempo. Varios son los nombres propios que han venido desfilando por escena, si bien dos son los que se presentan como grandes favoritos para convertirse en alternativa a Kroos y Luka Modric.

Concretamente, se trata del que fuera campeón del mundo el pasado verano con la selección de Francia Paul Pogba y el internacional danés Christian Eriksen. Sin embargo, la prioridad del técnico Zinedine Zidane es clara. Ésta no es otra que su compatriota Paul Pogba, por el que ya se interesó cuando defendía los colores de la Juventus, aunque finalmente no se logró el objetivo.

Esta situación está provocando cierto malestar en Eriksen, que ve como pasa el tiempo y no termina de concretarse ninguna oferta por parte del Real Madrid pese a sus recientes declaraciones en las que apuntaba que «Siento que estoy en un momento en mi carrera en el que podría querer probar algo nuevo. El Madrid sería un paso adelante, pero se requiere que el Real Madrid llame al Tottenham y diga que quieren a Christian. Y aún no lo han hecho, que yo sepa».

Según recoge el diario As el danés está comenzando a pensar que tal vez se buena opción el escuchar la oferta de renovación de un Tottenham en el que el técnico Mauricio Pochettino le considera pieza clave de su proyecto. Parece, de este modo, que el culebrón de la medular del Real Madrid está cerca de escribir un nuevo capítulo.