La respuesta a la pregunta del titular será para muchos esta: Imposible. Y en cierto modo tendrán razón, porque Cristiano Ronaldo es sin lugar a dudas el segundo jugador de la historia del Real Madrid por detrás de Alfredo Di Stéfano, si es que los tiempos nos permitieran hacer comparaciones, algo en lo que un servidor no está muy de acuerdo.

En cualquier caso, hablamos de un ganador de 4 Balones de Oro (5 en pocos meses), el máximo goleador de la historia del club y de la Liga de Campeones, el gran artífice de los recientes éxitos de la entidad. Un jugador con una imagen de marca bestial en todo el planeta: un icono irrepetible. Una máquina de ganar.

Pero si se confirman sus intenciones, cambiará de aires y la vida seguirá en el combinado de Chamartín, que seguirá teniendo una gran plantilla. De hecho buena parte de la responsabilidad que ahora sostiene el portugués recaería inmediatamente en Gareth Bale, fichado en 2013 como siguiente icono de la entidad. Y también tiene a su lado a figuras que podrían moverse en su mismo espacio, como Karim Benzema, Marco Asensio o los olvidados Álvaro Morata y James Rodríguez, cuyos futuros podrían verse alterados.

Pero con 200 M€ en las arcas, Florentino Pérez acudiría sin duda al mercado para encontrarle recambio. Y aquí vemos estos días desfilar muchos nombres de estrellas que podrían intentar hacer olvidar al portugués. La primera de ellas Kylian Mbappé, delantero del Mónaco que representa el futuro del fútbol europeo, un Balón de Oro en potencia.

Junto a él se han mencionado estos días por parte de muchos medios a otras figuras, nuevos atacantes que ilusionarían al madridismo. Paulo Dybala (Juventus), Robert Lewandowski (Bayern Múnich), Ousmane Dembélé (Borussia de Dortmund), Pierre-Emerick Aubameyang (Borussia de Dortmund), Eden Hazard (Chelsea) e incluso a rivales directos como Antoine Griezmann (Atlético de Madrid) y Neymar (FC Barcelona).