El Real Madrid decidía no reforzar en el final del mercado estival su centro del campo tras no lograr la llegada de Paul Pogba que era el gran deseo de Zinedine Zidane. Una decisión controvertida, de la que ahora pocos se acuerdan tras el gran rendimiento ofrecido por Fede Valverde.

Y uno de los nombres que sonaron entonces con fuerza era el de Bruno Fernandes, jugador de 25 años del Sporting de Portugal. El Tottenham estuvo cerca de ficharlo y tanto los blancos como los spurs han seguido relacionados con él de cara a sucesivas ediciones del mercado de fichajes.

Quizás por eso el luso ha decidido ahora romper su silencio y manifestar sus planes de futuro, en unas declaraciones que recoge TuttoMercato. En ellas trata de acabar con las especulaciones, al menos para enero, y manda un claro mensaje sobre su continuidad en Lisboa.

«No estoy preocupado, desde 2016 estoy en el club y dicen que me voy a marchar, pero sigo aquí. No tengo motivos para forzar mi salida, estoy bien en el club que me gusta. Si tengo que irme un día, espero dejar un buen recuerdo», afirmó el centrocampista.