«El jugador no ha hecho nada mal, ha sido respetuoso y profesional. El club conoce sus intenciones y sus sentimientos desde hace tiempo (...) Ojalá pronto haya una solución satisfactoria para todas las partes». Estas recientes declaraciones de Mino Raiola han terminado por descolocar al Real Madrid. Los blancos no entienden porque el agente de Paul Pogba no mencionó expresamente el deseo del jugador de militar en el conjunto español o porque, simplemente, no se mantuvo callado para evitar que el mosqueo del Manchester United vaya en aumento.

El temor del cuadro de Chamartín se confirmó poco después, en la primera rueda de prensa de la temporada de Ole Gunnar Solskjaer. En ella, el preparador de los diablos rojos arremetió contra el representante y se mostró reacio a dar salida a su pupilo. «Los representantes hablan todo el rato. Como dije, no hemos tenido ofertas de ningún club. Eso es todo lo que puedo decir sobre este asunto. Hay una agenda contra Paul, él es uno de los mejores, el mejor. Un gran profesional, nunca ha habido ningún problema y él tiene un corazón de oro», espetó.

Pero Raiola no solo está complicando el posible aterrizaje del galo en el Santiago Bernabéu con su actitud, también con su deseo de obtener el máximo rédito de la operación. En Concha Espina ya intuían que algo así podía pasar y, de hecho, si negocian con uno de sus representados es simplemente porque se trata de un futbolista que se ha convertido en casi una obsesión para Zidane.

En cualquier caso, y pese a este sensible obstáculo, los merengues mantienen la confianza. Aunque la situación se encuentra actualmente en punto muerto, la directiva cree que, tarde o temprano, el agente entrará en razón y pondrá todo de su parte para favorecer la llegada de Pogba a la capital de España. «Por Concha Espina confían en que el verano es muy largo y al final podrán satisfacer el mayor deseo de Zidane», concluye OK Diario.