«Me alegro porque tiene este golpeo bueno. No se atreve siempre, pero con el golpeo que tiene debe hacerlo». Zinedine Zidane no escatimó en elogios hacía Luka Modric el pasado sábado. El centrocampista balcánico se sacó un sensacional disparo de la chistera para poner el 3-0 ante el Granada cuando acababa de comenzar la segunda mitad.

Después de una pasada temporada en la que el prácticamente inamovible trío de la medular compuesto por Toni Kroos, Casemiro y el citado Luka Modric apenas aportó en el capítulo goleador (9 tantos de los que 4 fueron del propio croata, 4 del brasileño y tan solo uno del germano), el inicio de este curso ha sido mucho mejor a este respecto.

Así, hasta la fecha entre estos tres mismos jugadores ya han visto puerta en cuatro oportunidades (Casemiro en dos y Luka Modric y Toni Kroos en una ocasión cada uno), por lo que de seguir esta progresión rebasarán las cifras del pasado curso sin ningún tipo de duda. Consciente de la necesidad de que sus centrocampistas aporten una cantidad significativa de goles para lograr los objetivos propuestos, Zinedine Zidane se cansó de solicitar a lo largo del pasado verano el fichaje de su compatriota Paul Pogba, autor de 16 goles el curso pasado.

Otros de los futbolistas a los que se siguió fueron el danés Christian Eriksen (que anotó 10 tantos con la elástica del Tottenham), el holandés Donny van de Beek (17 en el Ajax) y el portugués Bruno Fernandes, que vio puerta en nada menos que 32 oportunidades defendiendo los colores del Sporting de Portugal. Parece complicado, de cualquier modo, que alguno de los actuales miembros de la medular blanca alcancen estos registros.