Una vez consumado el sorprendente y agitado cambio en el banquillo de la Selección Española, que ahora aparca su presencia hasta el mes de marzo con la excepción del sorteo de la Eurocopa, ya empiezan en algunos medios las inevitables comparaciones de lo que puede suceder con el retorno de Luis Enrique y los jugadores beneficiados.

Y uno de ellos es sin duda Isco, desaparecido en las últimas convocatorias, entre otras cosas por deméritos propios al haber perdido un notable protagonismo en el Real Madrid desde la etapa de Santiago Solari, que parece tan lejana. El malagueño, no obstante, no ha logrado recuperar el estatus que antes tenía con Zinedine Zidane.

Suma 7 partidos este curso, en el que una lesión le ha privado de tener más protagonismo. Además sus únicas presencias como titular fueron el empate contra el Real Valladolid y la derrota de Mallorca. Por si fuera poco, la convincente presencia de Fede Valverde en el centro del campo le resta inevitablemente protagonismo.

Pero la nueva lesión de James Rodríguez podría abrirle una nueva puerta y la motivación de saber que Luis Enrique está de nuevo al frente de la Roja es también importante. Arrancará desde ahora el último tren para que Isco vuelva a ser un referente en el Real Madrid y en la Selección.