Fichar a Gareth Bale era sumamente importante para el futuro del equipo, pero existe una operación que preocupa todavía más al presidente del Real Madrid: la renovación de Cristiano Ronaldo. El astro luso ha mantenido a flote al conjunto blanco durante los últimos tiempos, por lo que garantizar su continuidad en la plantilla se antoja un reto ineludible.

Por fortuna para el madridismo, la permanencia de CR7 está casi cerrada. Según relata el diario As, el acuerdo entre las partes sólo está a expensas de unos pequeños flecos que, si todo va según lo previsto, se recortarán antes del 22 de septiembre, fecha en la que Florentino Pérez quiere anunciar la renovación del futbolista en la Asamblea de Socios.

Lograr que el atacante estire su compromiso hasta 2018 no ha sido una tarea sencilla. El mandatario merengue ha tenido que sudar el traje para lograrlo, ya que el portugués, tras ciertos episodios vividos el curso pasado, no tenía muy claro si continuar en el Santiago Bernabéu o emigrar en busca de nuevas aventuras. Al final, la suma de cariño y dinero ha resultado determinante para que Cristiano termine dando el sí quiero.