Hoy mismo en la prensa inglesa veíamos cómo se especulaba con un posible trueque entre Gareth Bale y Paul Pogba, ambos como protagonistas de un intercambio como poco sorprendente. De manera que el galés volvía a la agenda del Manchester United, pero parece que ha durado poco.

Aunque claramente no entra en los planes de Zinedine Zidane, que se lo dejó bien claro con sus últimas alineaciones, el galés se ha enrocado. Sabe que tiene un buen contrato que será complicado mejorar, y no parece importarle por ahora que la competencia haya aumentado.

Cuenta As que el ex del Tottenham no se plantea salir, se lo ha transmitido así a la directiva y piensa forzar la maquinaria todo lo posible. Ni siquiera la llegada de Eden Hazard parece convencerle de lo contrario, de forma que para el club de Chamartín su postura es un serio contratiempo.

Porque con la gran inversión que se está llevando a cabo para reforzar la plantilla, una de las prioridades pasaba por hacer caja con este traspaso, y equilibrar de este modo las cuentas. Parece que hay caso Bale para rato…