La llegada de Santiago Solari al banquillo del Real Madrid ha supuesto un cambio en el modus operandi en el conjunto merengue. A los ya conocidos cambios tácticos que el argentino ha ido implementando en el equipo también hay que añadir algunos detalles en lo que a apuesta en determinadas piezas se refiere. Uno de los grandes beneficiados de la llegada del nuevo entrenador ha sido el atacante brasileño Vinicius Junior, que ha tenido minutos en los tres choques en los que Solari ha estado al frente.

También parece que ha decidido el argentino en lo que al dueño de la portería se refiere. Y es que después de ser titular en los tres partidos de Liga de Campeones que se han disputado hasta la fecha, el portero costarricense Keylor Navas fue ayer suplente en la visita de la escuadra de Concha Espina al Viktoria Plzen. Su hueco lo ocupó, evidentemente, un Thibaut Courtois que también es titular en Liga y parece convertirse en dueño total de la portería del actual campeón de Europa.

Llegado en verano de 2014 desde el Levante a cambio de 10 M€, y clave en los éxitos que han venido acompañando al Real Madrid durante los últimos años (incluidas tres Ligas de Campeones), no cabe duda que el futuro del portero de 31 años está más complicado que nunca desde su desembarco en el Santiago Bernabéu. Consultado sobre esta situación, el seleccionador de Costa Rica Gustavo Matosas ha señalado en EFE que la suplencia de Keylor Navas «Me preocupa porque me encantaría que juegue, porque se lo ganó, porque ganó tres Champions consecutivas y en su salida del equipo tal vez no hubo motivos de rendimiento (…) Es uno de los mejores del mundo sin ningún tipo de dudas. Está en el top 3».

De cualquier modo, y a la vista de su última publicación en Instagram, Keylor Navas no tira la toalla. Así, el costarricense ha destacado que «Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza. Será como un árbol plantado a la orilla de un río, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje está siempre frondoso. En tiempo de sequía no se inquieta y nunca deja de dar fruto», un versículo de la Biblia de Jeremías.