El Real Madrid tiene en estos momentos una plantilla con un buen fondo de armario, así como jugadores de una calidad excepcional. Esto, a simple vista, puede ser toda una ventaja para el aficionado, pero no para algún que otro jugador. Es el caso de Isco Alarcón (27 años). El malagueño no entra prácticamente en el esquema de Zinedine Zidane, quien ha tomado la decisión de contar con otros jugadores por delante de Isco. Jugadores como James Rodríguez (28 años) y Lucas Vázquez (28 años), le han cerrado las puertas al malagueño, viendo así complicada su aparición en el terreno de juego. Porque, como viene siendo lógico, el centro del campo es intocable y tanto Eden Hazard (28 años) como Gareth Bale (30 años), insustituibles en las bandas.

Al inicio de temporada empezó jugando los dos primeros encuentros ante Celta de Vigo y Real Valladolid. No terminó de convencer. Más tarde, sufriría una lesión que lo mantendría alejado de los terrenos de juego. Es una sensación extraña, como de cambio, Isco no parece tener esa pizca de creatividad que le hacía brillar como antes. Puede tratarse de un estado anímico, molesto con la situación que está viviendo en el club madridista. En temporadas anteriores, llegaba a jugarlo casi todo, logrando crear juego, peligro y repartir un gran número de asistencias a sus compañeros.

En la actualidad nada de nada, ni siquiera ha visto puerta hasta el momento. Su situación comienza a recordar a la del año pasado, cuando su futuro dentro de los planes madridistas llegó a estar muy cuestionado. Isco llegó a ver su oportunidad en la etapa de Julen Lopetegui. Ahora, ya ni es convocado con la selección española, debido a la falta de minutos. En el último partido ante el Granada, Isco tuvo una nueva oportunidad saliendo desde el banquillo. Mostró ganas, intensidad y actitud. ¿Quiere Isco volver a ser importante en este Real Madrid? Todo pasa por Zidane, con quien llegó a jugar todo tipo de partidos importantes e incluso, una final en Cardiff.