El regreso de Zinedine Zidane al banquillo del Real Madrid avanzado ya el pasado curso provocó que se dispararan las especulaciones acerca de una posible revolución en la plantilla de la escuadra de Chamartín durante el periodo estival. Mucho se habló acerca de un buen número de salidas de piezas importantes y la inminente llegada de nuevas incorporaciones con las que el equipo poco o nada tendría que ver con el que se ha visto en las últimas campañas.

Sin embargo, la revolución no ha sido tan magna como se esperaba. Esto no impidió, sin embargo, que el Real Madrid protagonizara su verano más movido merced a los más de 300 M€ que invirtió en distintos fichajes con los que agitar el árbol. Algunos de estos fichajes están ya rindiendo a un notable nivel como el joven talento brasileño Rodrygo o el belga Eden Hazard, futbolista este último que está mejorando notablemente sus prestaciones. Del mismo modo, el carrilero francés Ferland Mendy se presenta como una alternativa más que interesante a Marcelo.

Falta de minutos

En una posición completamente distinta se encuentran otros dos jugadores que pese al importe de sus fichajes no terminan de consolidarse en los onces. El primero es el zaguero brasileño Éder Militao, jugador que llegó desde el Oporto a cambio de 50 M€ después de ofrecer un rendimiento muy brillante en O Dragao en su primera temporada en Europa. La dura competencia que supone la presencia en la plantilla merengue tanto de Sergio Ramos como de Raphaël Varane ha provocado que el internacional canarinho de 21 años apenas haya tenido la oportunidad de sumar 300 minutos sobre el césped distribuidos en 4 choques.

No es mucho mejor el caso de Luka Jovic. Erigido en una de las sensaciones del pasado curso gracias al olfato goleador exhibido en Alemania con la elástica del Eintracht de Frankfurt, el Real Madrid pagó 60 M€ para adelantarse al resto de rivales en la puja y certificar su llegada. ¿El objetivo? Convertirle en alternativa de Karim Benzema. No ha sido así. Pese a que los números dicen que ha jugado en 11 partidos oficiales, sus minutos se limitan a 319, lo que deja bien a las claras la falta de confianza de Zinedine Zidane. Con únicamente un gol, el serbio deberá mejorar sus registros si quiere hacer cambiar de opinión al técnico.