«143 días sin jugar». Este titular de una noticia que hoy podemos encontrar en el diario Marca refleja fielmente la situación de Brahim Díaz, futbolista que no pisa un terreno de juego en partido oficial desde el pasado 19 de mayo (disputó 60 minutos en el último partido de la pasada Liga, frente al Real Betis).

Aunque las lesiones han lastrado su rendimiento en estos meses y le han impedido competir en igualdad de condiciones, lo cierto es que su situación es, sin duda, preocupante. El malagueño se mueve por una zona del campo para la que Zinedine Zidane cuenta con múltiples alternativas y eso ha provocado que, ya sea por motivos físicos o tácticos, el futbolista no haya entrado ni siquiera en una convocatoria en lo que llevamos de curso.

En realidad, el ex del Manchester City estaba ya avisado de que esta situación podía terminar dándose. De hecho, en verano, la directiva del Real Madrid le invitó a salir cedido a un equipo que le garantizase mayor protagonismo, pero tanto el jugador como su padre y agente, Sufiel, se negaron en rotundo. «Sufiel no contempló la opción: le dijo al club que no quería escuchar las ofertas que llegaran porque la decisión de quedarse estaba tomada. Confían en que la temporada es larga y llegará su momento», explica el diario As.

Aunque Zizou ha reconocido en varias ocasiones que Brahim es un futbolista que resulta de su agrado, cuesta de momento creer que vaya a darle las suficientes oportunidades como para que logre hacerse un hueco en los onces iniciales. Hasta la fecha, jugadores como Eden Hazard, Gareth Bale, Vinicius Junior, Lucas Vázquez o Isco aparecen por delante de él en la lista de preferencias... Demasiada competencia. «Por el momento, se han confirmado los temores del club y Brahim, de momento, no tiene hueco ni en las convocatorias...», concluye el rotativo.