Para los jugadores de los grandes clubes europeos el fútbol es algo así como una montaña rusa. Basta con una mala actuación en un choque cualquiera para que todos esos elogios que le habían empujado hasta la cima se transformen en críticas y propicien el casi descenso hasta los infiernos.

Que se lo digan, por ejemplo, a Karim Benzema. El galo, que venía siendo duramente atacado por la prensa y un amplio sector de la afición, aprovechó el choque de Champions League ante el Nápoles para reivindicarse y tapar muchas bocas. De repente, todos aquellos que le vituperaban y maltrataban se han lanzado a alabarle y dedicarle portadas.

En el polo opuesto se encuentra Keylor Navas. Tras el choque ante Osasuna, en el que sus actuaciones fueron decisivas para que el Real Madrid obtuviese una importante victoria, muchos medios destacaron su labor y señalaron que el costarricense estaba dispuesto a demostrar en lo que resta de curso que está plenamente capacitado para defender la portería merengue durante un largo periodo de tiempo. Tras el choque del miércoles, esta situación ha variado radicalmente.

De hecho, una información que publica Ok Diario señala que la directiva del conjunto de Concha Espina tiene claro que el único tanto anotado por el Nápoles se debe a un grave error de colocación del arquero tico, algo que ya sucedió también en Copa del Rey frente al Sevilla (en el gol de Stevan Jovetic), y que viene a constatar que Navas no está ya a la altura de lo que requiere el club. Aunque valora su esfuerzo y compromiso, la entidad tiene claro que en verano buscará un nuevo portero y que el elegido debería salir de la dupla conformada por el belga Thibaut Courtois (Chelsea) y el español David de Gea (Real Madrid).