Mientras Gareth Bale viajó a Roma para jugar el pasado domingo el último partido de pretemporada, James Rodríguez sigue con su habitual ostracismo en el Real Madrid. Y de momento no parece que vaya a cambiar el panorama para el ya ex jugador del Bayern Múnich.

Agosto avanza, y lo que hace semanas parecía una venta cantada para el cuadro blanco, sigue enquistada por diferentes factores y motivos que se han cruzado. Y sin duda alguna resulta sorprendente porque el colombiano es un futbolista de contrastada calidad, con una zurda como pocas en el panorama actual, y que ha dejado muchos detalles de clase en todas sus etapas.

El combinado de Chamartín no ha atendido de forma satisfactoria ninguna de las ofertas recibidas, y las dos opciones que parecían más viables para él se apagan. Por un lado, el Atlético de Madrid lo descartará al fichar a Rodrigo Moreno; mientras el Nápoles hace lo propio cuando ultima la llegada de Hirving Lozano.

Así que de momento pocas posibilidades quedan ya para que el cafetero cambie de aires. El AC Milan se ha interesado hoy por él y obviamente el PSG podría ser una posibilidad dependiendo lo que suceda con Neymar. Veremos.