Al comienzo de este mercado de inviernohablábamos sobre la situación de Lucas Silva, jugador de 23 años que pertenece desde hace dos al Real Madrid. La temporada pasada estuvo cedido en el Olympique de Marsella, donde no convenció en sus 33 encuentros disputados.

Estaba señalado como una de las salidas del cuadro blanco en verano cuando unos problemas detectados en su corazón frenaron esa marcha. Incluso se llegó a especular con su retirada, si bien en otoño se estuvo entrenando con el combinado de Chamartín sin aparentes síntomas d recaída.

Reaparecía en Navidades en un partido benéfico y entonces ya se especuló con que podría estar listo para salir cedido y disputar minutos. Sin embargo, todo ha seguido igual y la propia vorágine de la actualidad madridista se ha encargado de que nos hayamos olvidado de él.

Aunque ahora que encaramos la recta final de este mercado de invierno, parece que no hay síntomas de que el brasileño vaya a salir, y tampoco de que pueda estar disponible para Zinedine Zidane, al menos a corto plazo. Un enigma inquietante que deberá resolverse, seguramente, en las próximas semanas.