El Real Madrid camina líder en la Liga y sigue su defensa del título de la Liga de Campeones obtenido en 2016. Son además los dos grandes retos del cuadro blanco en lo que resta de temporada, ya que entramos desde este fin de semana en el tramo decisivo del curso donde se deciden todos los títulos.

A él llega Cristiano Ronaldo con 26 goles en 34 encuentros, que es su peor media goleadora si exceptuamos su primer curso, el 2009-2010 (33 tantos), ya que desde entonces siempre ha superado la barrera de las 50 dianas entre todas las competiciones. Tiempo tiene para lograrlo porque quedan dos meses de competición, pero es cierto que sus registros goleadores han descendido.

No obstante, el combinado de Chamartín no ha notado demasiado esa falta de tantos porque es el favorito a ganar la Liga y tiene sus opciones intactas en Europa. Ahora será cuando más va a necesitar al portugués, a quien esta temporada hemos visto en otra faceta nueva. Para empezar, ha rotado más que nunca, y también se ha ubicado en muchos partidos como delantero centro, lejos de su posición habitual de falso extremo zurdo.

Al tener que fijar más a los centrales suele estar más vigilado y eso le resta opciones de cara a la meta rival. En cambio, estamos observando al delantero cómo está siendo determinante con pases de gol como el que le daba hace dos semanas en Bilbao a Karim Benzema. Suma 10 asistencias entre Liga y Liga de Campeones, una contribución muy importante sin duda al juego ofensivo de su equipo, aunque carezca de la siempre resplandeciente brillantez del gol.