Los plazos están marcados. Aunque pretendía que a estas alturas ambos asuntos estuvieran cerrados, Florentino Pérez ha tenido que adaptarse a las circunstancias y retrasar la resolución de los dos grandes temas que preocupan al Real Madrid: el fichaje de Gareth Bale y la renovación de Cristiano Ronaldo.

A día de hoy, lo prioritario es concretar el fichaje del Ciclón Galés. De hecho, durante las últimas horas, el mandatario se ha puesto al frente de las operaciones para intentar que las conversaciones con el Tottenham no se dilaten más de la cuenta. Y si tenemos en cuenta que el club londinense ha retirado al jugador de su cuenta de Twitter (ver artículo), parece que la maniobra está funcionando.

Garantizado el fichaje del atacante británico, Pérez se ocupará de la renovación de CR7. En principio, el dirigente quería finiquitar este asunto en la gira por Estados Unidos, pero dado el retraso que lleva el tema Bale, no ha tenido más remedio que posponer la reunión definitiva hasta que, como relata el diario As, la expedición regrese a la capital de España.

Eso sí, durante los encuentros fugaces que presidente y jugador han tenido en el Hotel Beverly Hills, el empresario le ha dedicado encendidas palabras de elogio y le ha asegurado que la entidad merengue hará todo lo que esté en su mano para garantizar su felicidad. Con la renovación del luso y el fichaje del galés, a Florentino Pérez ya no habrá socio que se le resista...