Largo y tendido se ha hablado acerca de las rotaciones en el Real Madrid. Desde la llegada de Zinedine Zidane al banquillo del conjunto de Chamartín ha sido habitual ver como prácticamente todos los miembros de la plantilla forman parte de la rotación y cuentan con minutos en varios choques. El punto álgido de esta situación se alcanzó en el curso pasado, cuando la denominada “unidad B” fue clave para la consecución de los distintos títulos logrados.

Durante esta temporada algunas piezas no han terminado de contar con todas las oportunidades que se hubiera esperado hasta la fecha. Especialmente significativos están siendo los casos que tienen como protagonistas a los recién llegados Jesús Vallejo, Marcos Llorente, Dani Ceballos o Theo Hernández. Por el contrario, otros de los futbolistas que en un principio estaban llamados a ser suplente se han ganado por méritos propios un sitio habitual en el once.

Pieza clave

Resulta especialmente significativo el caso del polivalente zaguero Nacho Fernández. Protagonista ya de una sensacional temporada pasada, el canterano blanco de 27 años se ha convertido en pieza clave en los planes de Zinedine Zidane. De hecho, el internacional español es actualmente el cuarto futbolista que con más minutos ha contado durante el presente curso. Así, con más de 1900 minutos hasta la fecha distribuidos en 24 partidos oficiales, el madrileño está por delante en este aspecto de otros jugadores importantes como Marcelo o Cristiano Ronaldo. Los más utilizados hasta la fecha han sido Casemiro (2053 minutos), Sergio Ramos (1931) y Toni Kroos (1928)

Profundizando más en estos datos, de los 1912 minutos que el defensa suma hasta la fecha, 1012 han sido en Liga (14 partidos), mientras 450 pertenecen a Liga de Campeones (5), 360 (4) a Copa del Rey y 90 (1) al Mundial de clubes. Resulta curioso, sin embargo, que Nacho no contara con oportunidades ni en la Supercopa de Europa ante el Manchester United ni en la de España ante el FC Barcelona. Sin embargo, el futbolista no tardó en sobreponerse a este revés para terminar consolidándose como una pieza muy importante tanto en el centro de la defensa (16 partidos) como en los costados derecho (4) como izquierdo (4). Todo un ejemplo.