El Real Madrid tiene un seguro de vida en el centro del campo. Hasta el último partido ante el Mallorca, el equipo no había perdido ningún encuentro, algo que deben agradecer a Casemiro (27 años). Contiene, recupera, respalda y suma en ataque. El brasileño es uno de los jugadores más utilizados por Zinedine Zidane (ha jugado, según As, el 97% de los minutos posibles con el Real Madrid en este arranque de temporada). En Champions League también dio vida a la plantilla ante el Brujas, marcando el gol decisivo para lograr el empate. Imprescindible en su club y en la selección de Brasil, donde también es un fijo.

«Cuando empieces a jugar no vas a dejar de hacerlo nunca». Son las palabras que le regaló Zidane cuando empezó su andadura en el primer equipo. Nada más cercano a la realidad. Ahora mismo es junto con Karim Benzema o Sergio Ramos, uno de los jugadores imprescindibles a la hora de afrontar un choque. Sin embargo, la carga de minutos aunque terminen siendo de agrado para todo jugador, termina pasando factura. De momento Casemiro ha tenido suerte con las lesiones, no ha sufrido mucho con ellas. De llegar a lesionarse, suplir su baja se complicaría, dado que no hay muchos efectivos para ello. ¿Hubiese sido bueno fichar un recambio para Casemiro, o se puede aprovechar lo que se tiene en casa?

Brahím Díaz, Luka Modrid, Fede Valverde, James Rodríguez o Isco; todos ellos podrían servir de recambio para el brasileño en caso de no poder este participar en el juego o bien para regalarle un descanso. Sin embargo, no es la posición natural de gran parte de los nombrados. Fede Valverde sería el único que podría adaptarse medianamente. En este sentido, cabe preguntarse si el Real Madrid hizo bien desprendiéndose de Marcos Llorente. El ahora jugador del Atlético de Madrid hubiese servido a la perfección para relevar a Casemiro y repartirse con él el tiempo de juego. Hubiese sido bueno para ambos, puesto que en el club colchonero tampoco disfruta de muchos minutos por el buen hacer de Thomas Partey. Casemiro, al límite.