Llegado el pasado verano a la disciplina del Real Madrid en forma de clara apuesta de futuro, la dura competencia con la que iba a contar para hacerse con un hueco bajo los palos del campeón de Europa provocó que el el joven talento de 19 años Andriy Lunin se marchara con destino al Leganés en calidad de cedido.

Tanto el Real Madrid como el propio futbolistas consideraban que el cuadro pepinero sería el destino ideal para disfrutar de continuidad y de este modo adaptarse a nuestra competición. Sin embargo, no ha sido así. Y es que el ucraniano ha tenido la oportunidad de sumar minutos en tan solo tres partidos. El último fue ayer ante el Rayo Vallecano con motivo del choque de Copa del Rey.

Lejos de dejarse llevar por la responsabilidad, Lunin cuajó una actuación muy destacada ante la escuadra de Míchel y frenó todas las acometidas de los de la Avenida de la Albufera, incluido un penalti a Bebé en la primera parte. De este modo, puede decirse sin temor a equivocarse que fue el gran protagonista de la clasificación.

Mientras el Real Madrid valora la opción de repescar al futbolista en enero para cederlo a otra escuadra en la que pueda disfrutar de una mayor continuidad, queda por conocerse ahora si su buena actuación de ayer servirá para cambiar el papel secundario que actualmente vive en la escuadra dirigida por Mauricio Pellegrino.