Durante las próximas semanas, Zinedine Zidane tendrá que poner sobre el césped un once inicial en el que no figurará uno de esos futbolistas que, pese a no gozar de la carga mediática de otros compañeros, resulta indispensable para el buen funcionamiento de la maquinaria del Real Madrid, el brasileño Casemiro.

El futbolista cayó lesionado en el choque ante el Espanyol y tras ser examinado con detenimiento se ha determinado que sufre una fisura de peroné que le mantendrá un mes lejos de los terrenos de juego. Frente al Villarreal, en el choque inmediatamente posterior, Zizou apostó por dar descanso a Luka Modric y montó un centro del campo en el que Mateo Kovacic y James Rodríguez figuraban como compañeros de Toni Kroos. Contra la UD Las Palmas, ya con el croata de vuelta en el once, el técnico galo tendrá que escoger entre los dos futbolistas anteriormente citados y el malagueño Isco.

A priori, es el colombiano el que parte con ventaja. Aunque en los primeros compases del curso se vio relegado a un segundo plano, lo cierto es que gracias a su buen trabajo en los entrenamientos y a su capacidad para sacar partido a los minutos que progresivamente le ha ido brindando Zidane ha logrado postularse como el máximo favorito.

Por su parte, a favor de Kovacic juega el hecho de que sería el único de los candidatos que podría ejercer como mediocentro defensivo. De esta forma, el croata ocuparía exactamente el mismo lugar que Casemiro y liberaría de buena parte del trabajo sucio a Kroos y Modric.

Al tercero en discordia, Isco, sólo le queda esperar lo que podría casi calificarse como un milagro. Hasta ahora apenas ha entrado en los planes del preparador y no parece que, tras el tropiezo ante el Villarreal, Zidane vaya a apostar por él. En cualquier caso, si lo hace, se topará con una oportunidad única para reivindicarse y poner fin a los rumores.