Karim Benzema está agotando la paciencia del Santiago Bernabéu. Aunque el futbolista siempre ha mostrado un elevado compromiso con la causa, su falta de acierto de cara a puerta está comenzando a desesperar a un cada vez mayor número de seguidores merengues.

Ante la UD Las Palmas, el galo volvió a mostrarse muy errático, y cuando Zinedine Zidane optó por enviarle al banquillo para dar entrada a Lucas Vázquez, un amplio sector de la grada le dedicó música de viento por entender que el delantero titular del Real Madrid no puede permitirse el lujo de fallar tantas ocasiones y de vivir, casi en exclusiva, de su capacidad para asociarse o de su habilidad para generar espacios.

Por fortuna para el punta, el preparador blanco, Zinedine Zidane, sigue confiando en él y prefiere mirar para otro lado cuando se le cuestiona por las críticas a su pupilo. «No lo sé, no vi eso. Si lo dices… Al final, lo que queremos hacer es seguir trabajando, hacer las cosas bien… Me estás hablando de Benzema y Cristiano y es verdad, no sé cuántos goles tienen. Ellos son los primeros que no están contentos, pero lo importante es el trabajo, lo que hacen, el trabajo. Dentro de poco seguro que marcan. Tenemos que tener tranquilidad con eso», reconoció.

Eso sí, a diferencia de su técnico, el resto de integrantes de la plantilla sí que admiten que cuando la grada pita es momento de reflexionar y hacer un esfuerzo por mejorar aquello que no funciona. «No te voy a hablar de injusticia porque aquí han pitado a todos. Si te pitan es que hay que mejorar en algo. Es difícil jugar cuando te pitan pero hay que entrenar como lo hace Benzema, dar la cara como lo hace él… Los pitos son parte del fútbol. Si fuera todo maravilloso no tiene gracia», indicó el brasileño Marcelo.

Opiniones al margen, lo que sí demuestra la estadística es que Benzema se encuentra lejos de su mejor momento anotador. Aunque desde el combinado de Chamartín siempre se ha vendido que el francés es mucho más que un goleador, lo cierto es que tras doce partidos oficiales disputados, el 9 que más minutos acumula dentro de la plantilla sólo suma dos goles (uno en Liga y otro en la Supercopa de España). Lógicamente, si engancha una buena racha, estos pitos pasarán a la historia, de lo contrario, es factible que la presión siga aumentando.