Después de varios veranos convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del mercado merced a las importantes incorporaciones que ha venido realizando, el Real Madrid ha cambiado radicalmente durante el recién finalizado periodo estival. Así, el actual campeón liguero parece haber centrado sus esfuerzos en cerrar el mayor número de salidas posibles.

De este modo, junto a la marcha de Lass al Anzhi por 8 M€, el equipo de Concha Espina "equilibró" el desembolso realizado por Luka Modric (30 M€ + diferentes bonus) (único por el que ha pagado) con las salidas de algunas de sus piezas. Así, los blancos certificaron el adiós de los canteranos Carvajal (Bayer Leverkusen por 5 M), Joselu (Hoffenheim, 6 M€) y Esteban Granero (QPR, 8 M€), a los que hay que sumar Fernando Gago (Valencia, 3,5 M€), Altintop (Galatasaray 3,5 M€) o Sergio Canales (Valencia 7,5 M€). Mención aparte merece la cesión de Nuri Sahin al Liverpool, por la que se han obtenido 6 M€, lo que deja unos ingresos de 47,5 M€.

Se trata, pues de una "operación salida" muy lucrativa para los intereses blancos, que además de ahorrarse unas fichas importantes ha ingresado una destacada cantidad de dinero en sus arcas por piezas que a priori no contaban con la confianza por parte de José Mourinho y a algunos de los cuales se puede recuperar en el futuro.

Queda ahora por conocer si José Mourinho echará de menos a alguno de ellos o por el contrario el citado fichaje de Luka Modric, la cesión de Essien y la posibilidad de contar con algunos jugadores del filial (Morata, Jesé…) son suficientes para afrontar esta temporada con garantías.