Zinedine Zidane ha decidido cubrirse las espaldas. Aunque confía en que las informaciones que hablan de la posible marcha de Raphaël Varane al término del curso se queden en nada, el técnico del Real Madrid ya ha puesto sobre la mesa el nombre de un central que, llegado el caso, podría ocupar su espacio.

Se trata de, según As, Kalidou Koulibaly, defensa senegalés que tras curtirse en el fútbol francés (Metz) y belga (Racing Genk) ha acabado echando raíces en la Serie A. De hecho, es el notable rendimiento que viene ofreciendo con el Nápoles a lo largo de estas últimas cinco temporadas el que ha propiciado su ascenso tanto en la agenda merengue como en la de otros muchos clubes del continente.

Aunque nadie pone en duda la capacidad económica madridista, sacar a este jugador de San Paolo se antoja una tarea sumamente complicada. Los celestes hicieron un gran esfuerzo para renovar al jugador en septiembre pasado (hasta 2023) y ya han dejado claro que solo le dejarán partir si reciben una oferta millonaria (en días previos se ha hablado de 150 M€). De hecho, su técnico, el expreparador blanco Carlo Ancelotti, se mostró ayer mismo muy firme al respecto e indicó: «No se va a mover de aquí de ninguna de las maneras».

Dotado de un poderoso físico (187 cms., 78 kgs) y de un aseado manejo de balón, Koulibaly acumula ya más de 200 partidos con la elástica del Nápoles (6 goles y 7 asistencias) y es también uno de los puntales de la selección de su país (32 veces internacional, 1 gol).