Con el ruido provocado con la llegada de Julen Lopetegui al Real Madrid, y un futuro aún por conocer con el técnico vasco al frente del banquillo blanco, el eco de Zinedine Zidane aún resuena por los aledaños del club, quien notará la ausencia de un ser tan característico como el francés. Tanto por su forma de ser como por su ambiciosa trayectoria en el banquillo, así como por su pasado con la elástica blanca, este forma parte de la historia blanca, que aún se pregunta los motivos de su renuncia.

El francés siguió fiel a su estilo, comprendiendo siempre los detalles, leyendo la atmósfera y asumiendo para sí que lo mejor, tras su tercera UEFA Champions League consecutiva, era dejarlo ahí, con el listón puesto en una última estantería que se antoja difícil de alcanzar para cualquier otro. Una decisión meditada que también trajo consigo una importante decisión para el ex entrenador del Real Madrid, aunque esta se alejó más de lo personal y tuvo su reivindicación en el bolsillo.

En concreto, y tal y como informa Marca, Zidane renunció a 24 M€ cuando decidió abandonar el conjunto blanco. El galo tenía firmado un contrato hasta 2020, pero con su iniciativa propia a dejar vacante el cargo de técnico, este asumía su salida, sin despido de por medio, a coste cero, puesto que el club tampoco iba a poner trabas en el deseo del que es considerado un emblema en el Santiago Bernabéu.

Así, al igual que hiciera cuando era futbolista en activo, rechazó cumplir íntegramente su contrato y optó por una salida prematura en la que el consideró la mejor opción. A pesar de que desde el club hasta Florentino Pérez trató convencerle de que continuara en el puesto, nada hizo variar su postura, que finalmente acabó con su marcha del equipo blanco. Ahora, Zidane está en esa lista de entrenadores en el paro, donde tendrá todo el tiempo y las ofertas disponibles para en un futuro ir donde él considere.