«Neymar está incómodo en el Barça». Ése es el desasogante mensaje que hoy figura en la portada del diario Sport. El rotativo asegura que el futbolista no está conforme con el rol que le toca desempeñar en el FC Barcelona y que ha comenzado a escuchar con atención las crecientes voces de su entorno que le aconsejan un cambio de aires.

Aunque desde que aterrizó en la Ciudad Condal ha tenido la oportunidad de acumular una gran cantidad de minutos y de levantar un buen número de títulos, existe un factor que le invita a sopesar el futuro lejos del Camp Nou: el indiscutible hecho de vivir bajo la alargada sombra de Leo Messi.

Al parecer, la sensación de ser una especie de secundario de lujo no resulta nada agradable para un delantero canarinho que alberga entre sus sueños profesionales el de conquistar un Balón de Oro, objetivo que parece inalcanzable mientras comparta equipo con la Pulga. «Al lado de Messi siempre serás un segundo, siempre estarás en la sombra», le recuerdan constantemente sus allegados.

Lógicamente, la directiva culé es consciente de los sentimientos del futbolista, pero trata de no darle demasiada importancia. Es más, tras la renovación firmada el pasado mes de octubre, entienden que no hay motivos para preocuparse. Aquel acuerdo disparó el sueldo del atacante hasta los 15 M€ y le blindó con una cláusula de rescisión creciente que irá subiendo desde los 200 M€ actuales hasta los 250 M€ de sus tres últimos años de contrato (hasta 2021), dos datos que invitan a mantener la calma.