El FC Barcelona dejó grandes sensaciones en su goleada frente al Real Betis (5-2). Antoine Griezmann brilló con un doblete y una asistencia, Sergi Roberto ofreció un fantástico rendimiento en el centro del campo y Carles Pérez se estrenó de cara a puerta en competición oficial con la casaca culé. A lo que se debe añadir el debut delante de su afición de Ansu Fati, la nueva perla de ’La Masía’.

De todos modos, uno de los jugadores que salió realmente reforzado del triunfo ante el cuadro verdiblanco en el Camp Nou fue Sergio Busquets. El ’5’ del plantel azulgrana, que encara su duodécima campaña en la primera plantilla del Barça, se mostró imperial en la medular culé. Sin duda, una de las noticias más positivas y destacadas para los incondicionales del cuadro blaugrana.

Flanqueado por Frenkie de Jong y Sergi Roberto, Busquets, a sus 31 años, dio una auténtica master class de cómo se juega al deporte rey. Asociativo, anticipativo, ejerciendo una incesante presión en una posición avanzada y siendo el encargado de iniciar la salida del cuero de los suyos desde la retaguardia. Pese al fallo en el tanto de Nabil Fekir, su choque fue prácticamente de Matrícula de Honor.

Los culés afrontaban las ausencias de Ousmane Dembélé, Luis Suárez y Lionel Messi en la parcela ofensiva, pero Ernesto Valverde demostró que tiene a su disposición mucha dinamita para hacer daño a sus oponentes. Además, la mejor versión de su auténtico guardián en el campo invita al optimismo, especialmente después de la pobre imagen ofrecida en San Mamés (a nivel colectivo).