El Sevilla ha sido uno de los equipos que más se ha movido en este mercado estival. Aunque ha realizado grandes fichajes, también han sido muchas las operaciones que no han llegado a fructificar.

Las salidas de Rakitic, Alberto Moreno, Federico Fazio y Stephane M’Bia (que finalmente volvió), obligaron a Monchi a buscar refuerzos para todas las líneas del campo, y los nombres que se barajaron son casi incontables, tal y como explica hoy una información de Estadio Deportivo.

Que Unai Emery no contase con Javi Varas, precipitó el fichaje de Mariano Barbosa. Antes de que llegara el italo argentino, sonaron otros tres porteros: Yoel, quien terminó firmando con el Valencia; Andrés Fernández, el cual puso rumbo al Oporto; y Vicente Guaita, que firmó por el Getafe.

La línea defensiva también ha sufrido grandes cambios, aunque pudieron ser más. Tras la salida de su central y lateral izquierdo titulares, llegaron Kolodziecjzak y Trémoulinas. No obstante, no fueron las primeras opciones. Para el puesto de central, los sevillistas mostraron interés en Neto (Zenit), Ogbonna (Juventus) y Van Dijk (Celtic). En el caso del carril izquierdo, el que más fuerza tomó fue Vitorino Antunes.

El centro del campo fue el mayor quebradero de cabeza de Monchi. Ahí sufrió las bajas más sensibles, y encontrar refuerzos que no rebajaran mucho el nivel de la última plantilla fue muy difícil. Desembarcaron Ever Banega, Aleix Vidal, Denis Suárez y Krychowiak, pero pudieron hacerlo estos otros: Stambouli, Leroy Fer, Dzemaili, Carlos Carmona, Lucas Romero, Jurado, o Brozovic.

La delantera ha sido la línea que menos cambios ha sufrido. Con Carlos Bacca y Kevin Gameiro tenían más que cubierta la cuota de goleadores, pero aún asi ficharon a Iago Aspas, y a Gerard Deulofeu para el extremo. En estos últimos días se especuló con Jonas Gonçalves.