Podemos estar ante el último capítulo de la historia de Aleix Vidal en el Can Barça. En la que sería el inicio de su tercera temporada en el conjunto azulgrana, el polivalente futbolista puede decir adiós a Barcelona si su salida, como todo hace prometer, se acaba dando este mismo verano. El jugador volvió a actuar de secundario en la primera campaña de Ernesto Valverde en el club, y aunque es un comodín para el extremeño, su traspaso parece ser la opción más beneficiosa para ambas partes.

El encargado de sacarle de la plantilla culé no sería otro que el Sevilla, quien retomaría la opción del jugador tras un largo tira y afloja que se viene alargando desde la ventana estival y que puede cerrarse en esta ocasión con un acuerdo motivado por las conversaciones que están teniendo ambos clubes para sellar el pase de Clément Lenglet. De hecho, Mundo Deportivo especula con la posibilidad de que Aleix Vidal sea una carta incluida en la operación del galo, abaratando su precio y no teniendo así que abonar la totalidad de la cláusula de rescisión que estarían solicitando los hispalenses, y un motivo que aclararía el retraso que está representando la negociación.

De momento, esta se antoja como una operación no vinculada a la del francés, donde el equipo de Nervión ofertaría 6 M€ para concretar su traspaso. Sin embargo, el FC Barcelona sigue enrocado en una mayor valoración de mercado, fijando su precio en 10 M€. Por lo tanto, está diferencia de 4 M€ se plantea como el gran escollo a librar para saldar la transferencia del futbolista.

En la pasada temporada, Aleix Vidal participó en 1.031 minutos y, atendiendo a los 17 M€ que le costó a los blaugrana hacerse con sus servicios en 2015, se antoja factible que estos acaben accediendo a una rebaja de su precio si quieren constatar una despedida que se contempla apetecible desde la dirección deportiva culé desde hace muchos meses.