El Valencia CF realizó la puesta de largo delante de su afición para el curso 2019-2020 el pasado sábado, instante en el que se midió al Inter de Milán en el Trofeo Naranja. Pese a la derrota por penaltis, el conjunto de Marcelino García Toral dejó grandes sensaciones en Mestalla. Carlos Soler, sin duda, fue uno de los más activos mientras permaneció en el campo (además de marcar la diana che).

Parece que el técnico quiso premiar a los héroes que se alzaron con la Copa del Rey en el Benito Villamarín, en aquella final donde el Valencia doblegó por la mínima (2-1) al FC Barcelona. Por tanto, Rodrigo Moreno, quien ha sonado en más de una ocasión para abandonar la capital del Turia, y Kevin Gameiro formaron la dupla de ataque en la cita contra el Inter de Antonio Conte.

No obstante, el francés reconoció hace unos días que él, Rodrigo y Maxi Gómez, la gran incorporación de los blanquinegros en su parcela ofensiva, son totalmente compatibles. Es evidente que el charrúa, recién llegado del Celta de Vigo, equipo al que ha regresado Santi Mina, deberá adaptarse al esquema de Marcelino y al ritmo de competición en un Valencia que volverá a disputar la Champions. Todo apunta a que, al menos por ahora, Gameiro y Rodrigo parten con ventaja en el sistema de Marcelino.

Pese a ello, Maxi ha demostrado con creces su potencial en el cuadro celeste (30 dianas en 2 campañas en LaLiga Santander). ¿Probará en alguna ocasión con los 3 juntos en punta de lanza? Rodrigo podría actuar de enganche, justo por detrás del galo y el uruguayo, aunque eso supondría tener que ajustar su disposición táctica de un 4-4-2 a un 4-3-1-2. La medular podría ser ocupada por Francis Coquelin, Dani Parejo y Geoffrey Kondogbia, sacrificando a Soler y Gonçalo Guedes en los costados para alinear en la parcela ofensiva a sus 3 principales referencias en ataque. Bendito quebradero de cabeza el que tendrá el asturiano a partir de ahora.