El conocido como efecto dominó podría favorecer la llegada del extremo Davide Lanzafame (23 años) a la Liga española. Eso sí, su cambio de aires depende en gran medida de otras dos operaciones previas.

La primera ficha que debería caer es la de Luca Cigarini. El italiano llegó cedido al Sevilla el pasado verano, pero su rendimiento no convence a una directiva que parece dispuesta a renunciar a ese préstamo.

En los últimos días se había especulado con un posible interés de la Juventus en el centrocampista, aunque su llegada al cuadro bianconero está supeditada a la previa marcha de Mohamed Sissoko , jugador al que pretende el Nápoles.

Si el club napolitano, propietario de los derechos de Cigarini, facilita su desembarcó en el Olímpico de Turín, recibirá al mediocentro malí y la Juve, a su vez, compensaría al cuadro de Nervión con Lanzafame. ¿Alguien se lo cree?