Dicen los clásicos que el dinero no da la felicidad. Y parece que este dicho puede aplicarse también al mundo del fútbol. Si no, que se lo pregunten al Paris Saint Germain. Convertido en uno de los conjuntos que mayor cantidad de dinero ha invertido en nuevos fichajes y poseedor de uno de los tridentes de ataque más temidos del mundo, el equipo del Parque de los Príncipes convierte toda la ferocidad que exhibe en Francia en una dócil fragilidad cuando sale por Europa.

Pese a la importante ventaja con la que afrontaba el choque de ayer frente al Manchester United después de su victoria en la ida en disputada en Old Trafford (0-2) y que todo apuntaba que el Parque de los Príncipes sería testigo de una fiesta de noventa minutos, la escuadra entrenada por Thomas Tuchel vio como un conjunto que se presentaba con nueve bajas le bajaba de la nube apartándole de la carrera por el título.

FC Barcelona y Real Madrid, anteriores verdugos

Se trata de la tercera ocasión consecutiva en la que el Paris Saint Germain queda apeado en los octavos de final… y cada vez de una forma más estrambótica. En 2017 llegó a Barcelona con una ventaja de 4-0 cosechada en la capital francesa y la sensación de ser netamente superior al conjunto por aquel entonces entrenado por Luis Enrique. Sin embargo, el FC Barcelona logró darle la vuelta a la eliminatoria de una forma tan sorprendente como épica con un espectacular 6-1 en el Camp Nou comandado por un Neymar absolutamente sensacional.

Con una plantilla todavía más potente al verano siguiente merced al fichaje del propio Neymar, muchos veían en el cuadro francés al favorito de la eliminatoria que le enfrentaba a un Real Madrid en horas bajas. Los pronósticos parecían confirmarse con un gol de Adrien Rabiot que abría el marcador en el Santiago Bernabéu, si bien el cuadro merengue logró dar la vuelta al marcador (3-1) y terminó de sentenciar en el Parque de los Príncipes (1-2). De este modo, los parisinos quedaban eliminados y el a la postre vencedor de la competición daba un paso importante en la carrera por el título.

Estas dos derrotas fueron clave para la destitución de un Unai Emery que se mostró incapaz de superar la barrera marcada en las cuatro anteriores ediciones en las que se cayó en cuartos de final (Chelsea, FC Barcelona en dos ocasiones y Manchester City), por lo que todos los ojos están puestos ahora en Thomas Tuchel. Sin embargo, las dudas se centran también ahora en qué pensarán sobre su futuro en el club algunas de la estrellas como el brasileño Neymar o el francés Kylian Mbappé.