El PSG viene de sumar varios fiascos consecutivos siempre tropezando en la misma piedra que son los dichosos octavos de final de la Liga de Campeones. Tres temporadas seguidas cayendo en la primera de las rondas decisivas por el cetro europeo, tras haber acumulado antes otras decepciones en cuartos de final.

Parece por tanto que, mientras el millonario proyecto catarí ha ido invirtiendo más dinero y esfuerzos por la anhelada Orejona, el equipo ha retrocedido en sus resultados deportivos. Aunque paralelamente lo normal (con la excepción de 2017) es que se gane con holgura la Ligue 1.

Y una de las claves que explican estas decepciones está en el talón de Aquiles del equipo las últimas temporadas: el centro del campo. La falta de fichajes de nivel en la medular o la cada vez menor incidencia de los centrocampistas de la plantilla en los encuentros decisivos explica muchas de esas derrotas.

Por eso, mientras muchos fichajes del club son examinados con lupa por la amenaza siempre latente de incumplir el Fair-Play Financiero, la apuesta por Ander Herrera cumple todos los parámetros necesarios para mejorar al equipo. Llegará a coste cero, tiene gran experiencia tras su paso por Real Zaragoza, Athletic Club y Manchester United y le sobra calidad.

A sus 29 años está además en un óptimo momento de madurez y si tiene alguna espina en su carrera deportiva es no haberse asentado en la Selección Española, ¿Lo logrará ahora? Lo que parece seguro es que Thomas Tuchel sabrá sacarle mucho partido.