Ya desde que el pasado verano fichara a Neymar o Kylian Mbappé precisamente desde las filas del Mónaco, que era el único club que en los últimos años privó al PSG del título de Ligue 1, se veía claro que esta temporada sería un paseo militar para los de Unai Emery. Y los primeros meses de campeonato lo corroboraron.

Con su espectacular tridente ofensivo, que en cambio no pudo con el Real Madrid en la Liga de Campeones, el PSG ha dominado de principio a fin el campeonato. Es el club más goleador (103 dianas), el menos goleado, y ha impuesto su dominio económico en Francia para levantar de nuevo este torneo.

Quizás desde fuera puede parecer que carece de valor al ser una liga que a priori está desnivelada desde el principio. Pero también hay que darle a Unai Emery y sus jugadores el mérito que les corresponde, y una mención al entrenador vasco que de este modo consigue su primer título liguero en su carrera deportiva.

Probablemente sea su última temporada en el Parque de los Príncipes, pero de este modo logra sacudirse los fantasmas del curso pasado. La Ligue 1 tiene ya nuevo campeón, un PSG que suma el séptimo título de su historia.