En unas horas se disputa la Supercopa de Francia en China, entre PSG y Rennes, en la que Neymar no estará en el terreno de juego. Hace apenas unos días que ha vuelto a entrenarse con sus compañeros tras su lesión, y la idea de Thomas Tuchel es no forzar la maquinaria con él.

Al mismo tiempo, en el club francés ganan tiempo con respecto al inicio de la Ligue 1, previsto para dentro de una semana. Y sobre todo con el futuro del jugador, a quien estos días el club ha mostrado en sus imágenes y vídeos algo más, aunque con cautela, y a quien sus compañeros piden públicamente que siga.

Sin embargo, como afirma ahora el diario Sport, el hecho de que ayer no quisiera saludar a Leonardo, el director deportivo a su llegada, indica que la situación no h variado. Es más, se acerca el momento de tomar una decisión y el jugador no ha variado para nada su postura.

De manera que el futbolista está dispuesto a forzar la maquinaria para salir, ahora que se acaba el plazo para que se tome una decisión ante el inminente inicio del curso. Quiere además obligar al club a negociar con un FC Barcelona que solamente puede ofrecer jugadores, con Philippe Coutinho como gran reclamo.