Ganaba anoche el PSG al Lille (2-0) en un partido aparentemente plácido que evidentemente viene marcado por la próxima visita al Real Madrid. El martes los campeones de Francia, pese a su cómoda posición en el grupo, quieren dar un golpe de autoridad en uno de los grandes escenarios de Europa.

Como la Champions League es el gran sueño de este proyecto, además de asegurar la primera plaza un triunfo frente a los blancos dispararía las ilusiones. Y para dicho encuentro, después de la goleada de septiembre que ya queda lejana, su técnico tendrá al fin disponibles a todos sus recursos ofensivos.

Ayer ante los Dogues formaba con un tridente compuesto por Neymar, Mauro Icardi y Ángel Di María. Los goles llevaron el sello de ambos argentinos en la primera parte, si bien esto no parece garantizarles la titularidad el martes. Porque en la segunda parte entraron al campo Kylian Mbappé y Edinson Cavani. El brasileño fue sustituido.

Un bendito quebradero de cabeza para este preparador, que cuenta actualmente con una de las mejores delanteras del continente. Veremos qué decisión toma en unos días pero, sea cual sea, hablamos de una prueba dura para la defensa blanca.