Muchas cosas sucedieron en las filas del PSG durante la recta final del mercado, cuando conocíamos que Neymar continuaba. El día 2, también supimos que Mauro Icardi viajaba a la capital francesa para fichar por esta escuadra, a la que reforzaba encontrando así una escapatoria desde el Inter de Milán.

En una semana los galos recibirán al Real Madrid en Liga de Campeones, y el argentino puede ser clave ante las bajas de la escuadra de Thomas Tuchel. Sin embargo, cuando tenga a todos sus delanteros disponibles, contará con un potencial ofensivo de auténtico lujo, que deberá gestionar con mano izquierda.

Ángel Di María puede tener cabida en varios sistemas y jugar en el centro del campo, igual que un Julian Draxler que ha sabido reconvertirse en Francia. Más complicado lo tendrá para jugar Choupo-Moting, delantero suplente de lujo que se quedará fuera en muchos encuentros de la presente temporada.

Por otro lado, Kylian Mbappé es el que parece más intocable, tras haberse convertido en el gran referente e ilusión del club, especialmente tras lo sucedido con Neymar. Y Edinson Cavani, máximo goleador de la historia de la entidad, es el ojo derecho de los aficionados por su compromiso y entrega.

De la calidad de Neymar nadie duda y el club hará todo lo posible por reintegrarlo desde el primer día, pero deberá ganarse el perdón volviendo a su mejor nivel. Y por último está un Mauro Icardi recién llegado, un goleador contrastado y de raza cuyo talón de Aquiles, como sucede con el brasileño, es su entorno y su ego. ¿Mezclarán bien tantos gallos en el mismo corral?