No pintaba bien el mercado estival para el PSG. Una temprana eliminación de la Liga de Campeones (de nuevo), la derrota en la final de la Copa de Francia, aquellas palabras de Kylian Mbappé abriendo la puerta a una salida, las dudas de Edinson Cavani… Pero al final el retrato es mejor de lo que cabía esperar.

Quizás solamente la incertidumbre de lo que hará Neymar tras un verano agitado es la única sombra de sospecha. Pero el balance es mejor del que pintaba el director deportivo, Leonardo, el pasado viernes por la noche a sus seguidores, advirtiendo de una temporada complicada. Un gran sprint final tiene la culpa.

Leonardo toma el mando

El dirigente brasileño asumió el cargo ya con la planificación de su antecesor, Antero Henrique, en marcha. Pero en líneas generales ha sabido retocar bien la plantilla, ha respetado muchas decisiones importantes tomadas anteriormente y ha dejado una escuadra equilibrada y con opciones de pelear por todo.

En total 95 M€ en fichajes y 103 de ganancias en ventas. Algo inusual para este club en los últimos tiempos: un balance de ganancias. Abdou Diallo (Borussia de Dortmund) ha sido su gran gasto con 32 M€ invertidos, ya que se cerraron otras llegadas a muy bajo coste (Sarabia, Ander Herrera, la cesión de Mauro Icardi o Keylor Navas ayer).

Giovani Lo Celso dejaba por su parte 22 M€ en caja como venta más cara, y se produjeron salidas necesarias como la de Jesé Rodríguez. Quizás el único debe es no haber encontrado nuevo lateral diestro, algo que se intentó ayer. En cualquier caso, con Keylor Navas como seguro para la portería y Mauro Icardi como alternativa ofensiva de lujo, el final no pudo dejar un mejor sabor de boca. Ahora a esperar resultados.