El Real Madrid afrontaba el encuentro con el Red Bull Salzburgo con el reto de paliar los errores defensivos que se habían evidenciado durante la pretemporada. Zinedine Zidane apostó por un 3-5-2 de inicio, con Raphaël Varane, Sergio Ramos y Éder Militão en el centro de la zaga. El técnico galo apostó por Isco Alarcón, Eden Hazard y Karim Benzema en la sala de creación, al tiempo que Toni Kroos y Casemiro le darían consistencia a la medular.

Dani Carvajal y Marcelo dispondrían de libertad y profundidad en ambos costados, pero la primera ocasión sería para los austriacos. No obstante, apenas inquietaría a los dominios de Thibaut Courtois. La primera oportunidad de peligro del encuentro la tuvo Benzema, previo envío desde la izquierda de Hazard. No obstante, la reacción de Cican Stanković fue realmente meritoria para impedir que el francés perforara el fondo de las mallas de su portería.

Tendría que ser Hazard quien, antes de llegar al minuto 20 del primer acto, realizara una gran acción individual para zafarse de la oposición de los rivales que le salieron a su paso. En una jugada marca de la casa, el belga se perfiló desde la izquierda hasta una zona más centrada, donde batiría al arquero del Salzburgo con un derechazo que subiría el 0-1 al electrónico.

Pese a ello, el cuadro local no se amedrentó, disponiendo de una magnífica ocasión en las botas de Takumi Minamino para devolver la paridad al luminoso. Después de una triangulación colectiva muy precisa, el japonés no fue capaz de superar a Courtois cuando lo tenía todo a su favor. Hazard gozaría de una excelente oportunidad para sumar el segundo tanto en su cuenta, pero Stanković respondería a la perfección para evitar la diana del ’50’ merengue.

Tras la reanudación, el Salzburgo mostró una mejor versión que en la primera mitad, incomodando en demasía la circulación del esférico del conjunto comandado por Zidane. Fueron los austriacos los que se aproximaron al área de Courtois, haciendo entrever que podrían igualar la contienda en cualquier momento ante la falta de contundencia de la zaga blanca (verde en este caso) para alejar el peligro.

Varane se vio obligado a cometer una falta al borde del área, en la esquina izquierda del ataque de los locales, que sería castigada con cartulina amarilla. Lo intentaría el Red Bull Salzburgo con un envío en profundidad, pero el que fuera cancerbero del Chelsea blocaría el cuero sin ningún problema. Posteriormente, Patson Daka dispuso de un mano a mano con Courtois, pero su vaselina se marchó por encima del travesaño al comprobar que el portero estaba ligeramente adelantado.

Instantes más tarde, cuando parecía que el Madrid se había sacudido en cierta medida la presión de su adversario, Gideon Mensah probaría fortuna con un lanzamiento lejano que, desgraciadamente para sus intereses, se marcharía muy desviado de la portería custodiada por Courtois. En ese momento, los pupilos de Zidane supieron detener y ralentizar el juego, sobre todo con el firme propósito de evitar más oportunidades de las tropas dirigidas por Jesse Marsch.

Luka Jović, que saltó al terreno de juego con la intención de desquitarse tras su lesión contra el Atlético de Madrid, dispondría de una magnífica ocasión que fue desbaratada por el cancerbero del Salzburgo. El ex del Eintracht de Frankfurt se marchó en velocidad, previo desmarque, de la zaga austriaca, si bien es cierto que su potente chut cruzado fue repelido a la perfección por Stanković. Y poco más daría de sí este nuevo test de pretemporada del cuadro blanco. Victoria por la mínima (0-1) y la mentalidad puesta en la AS Roma, al que se medirá este domingo 11 de agosto.