Los debates están a la orden del día. En un ámbito como el deporte, especialmente en el mundo del fútbol, son inevitables. Incluso se podría decir que pueden ser necesarios. No obstante, es conveniente diferenciar una conversación productiva y constructiva de la mera crítica que busca herir sensibilidades. La actualidad es la que rige y manda, por lo que es hora de hablar de la Selección de España.

Superado el parón internacional por los compromisos de la FIFA, ha vuelto a relucir una de las demarcaciones más complicadas e infravaloradas que existe en el deporte rey. Sí, se trata de la portería, ese lugar en el que los cancerberos se sienten resguardados, pero, al mismo tiempo, desprotegidos al verse en la necesidad de afrontar sus vicisitudes prácticamente en solitario.

España tiene la fortuna de disponer de una constelación de guardametas de gran entidad. Los elegidos por Robert Moreno, manteniendo la línea continuista de Luis Enrique, son Kepa Arrizabalaga, David de Gea y Pau López. Igual que el portero del Manchester United cogió en su día el testigo del sempiterno Iker Casillas, el canterano del Athletic Club ha sido el designado para competir de tú a tú con el profesional criado en las categorías inferiores del Atlético de Madrid.

Tras lo sucedido en Noruega, donde, bajo mi punto de vista, Kepa salió adecuadamente de su zona de confort y su acción no fue suficiente como para decretar la pena máxima (la opinión del colegiado fue opuesta), comenzó el runrún en nuestro país. Esa nación en la que sus dirigentes políticos son incapaces de ponerse de acuerdo para formar Gobierno, lo que obligará a acudir de nuevo a las urnas para comprobar si hay consenso en esta ocasión.

De Gea quedó realmente tocado después del Mundial de Rusia 2018, donde su figura fue vilipendiada de manera totalmente injustificada. Es cierto que erró en el choque contra Portugal, en concreto en una de las 3 dianas que anotó Cristiano Ronaldo, pero poco más pudo hacer en el resto de goles que recibió. Aprovechando lo acaecido en Oslo, son varios los aficionados que solicitan una nueva oportunidad para el madrileño, relegando a Kepa a un segundo plano. ¿Acabarán solicitando la titularidad para Pau López en la Eurocopa 2020? El tiempo dictará sentencia.